Los sectores estratégicos y emergentes debemos situarlos a partir de que se detectan
nuevas oportunidades de negocios. De esta forma, mediante el fomento de la creación de
empresas y la promoción de actividades eminentemente innovadoras, se logra un aumento
de la competitividad, lo que constituye, hoy en día, la llave que abre todas las puertas de
un mercado cada vez más internacionalizado.
Al mismo tiempo, es importante que tampoco se pierda de vista que nuestra realidad
socioeconómica es la que es y que no estamos forzados, en modo alguno, a imitar a nadie
ni a nada, y que, en consecuencia, lo que si estamos obligados es a desarrollar nuestro
propio potencial.
La presente publicación tiene como objetivo el facilitar una orientación sobre los sectores
y actividades económicas que tienen un mayor potencial de futuro en nuestra Autonomía.
Se trata, por tanto, de un instrumento que puede ser de gran utilidad para aquellos futuros
emprendedores que estén interesados en crear su propia empresa.
Así, se han incluido en el concepto de “sectores emergentes” una serie de actividades
susceptibles de otorgar oportunidades empresariales que se han desarrollado observando
cambios que se han venido produciendo en los diez últimos años tanto a nivel mundial
como a nivel regional en aspectos demográficos, tecnológicos, culturales, sociales, territoriales
y climatológicos que influyen directamente en las predilecciones en la demanda
de bienes y servicios.
Por otra parte, hay que considerar que en estos momentos nos encontramos ante una
difícil y compleja situación económica y financiera, observándose, en consecuencia, que
en el mercado de trabajo se está produciendo de manera simultánea la destrucción de
determinados sectores productivos en tanto en cuanto emergen nuevas actividades que
podríamos denominar, a la vista de las circunstancias expuestas, como auténticos filones
o yacimientos de riqueza; en definitiva, auténticos “sectores emergentes”.
Con estos argumentos, desde nuestra Comunidad Autónoma se ha emprendido una política
de detección de esos yacimientos de empleo a través de la obtención de datos a todo lo
largo y ancho del territorio por medio de la prospección y observación que está experimentando
la evolución de las tendencias y de las actividades económicas, lo que conlleva, necesariamente,
la creación de nuevas empresas para que el binomio empleador-empleado
continúe subsistiendo para impulso de la economía, debiéndose destacar de forma muy
especial el papel que están llamados a interpretar los jóvenes.
En definitiva, la situación de cambios que viene experimentado la sociedad requiere una
transformación continúa de la economía con la creación de nuevas fórmulas de negocios
y trabajo que en la mayoría de los casos se nos muestra como el gran desarrollo del
sector terciario. La cultura, el turismo y los servicios a empresas aparecen como fuerzas
económicas crecientes.
De esta manera, el saber aprovechar las oportunidades depende de cada uno de nosotros
y lo único que se pretende con esta guía es ofrecer una herramienta de trabajo con la
obtener claves que nos sirvan para favorecer nuevas oportunidades de negocios y, por
consiguiente, que sea de utilidad.
Así, citando a Víctor Hugo podríamos recordar aquello de que: “El futuro tiene muchos
nombres, para los débiles es lo inalcanzable; para los temerosos, lo desconocido; para los
valientes, la oportunidad”. Valentía, futuro y oportunidad son tres conceptos fundamentales
para definir a los emprendedores. Gentes valientes que, como diría el castizo, “se tiran
pa delante”, mirando el futuro bajo el prisma de los “pro” y dejando de lado los “contra” y
que, en consecuencia, han sabido aprovechar las oportunidades que la vida le ha brindado.