Es fácil comprender que predecir el futuro es imposible. No obstante, si gozamos de las
más mínimas dotes de observación podremos advertir las tendencias de cambio que se
están dando en estos momentos en la sociedad. Así, seremos capaces de adelantarnos y
preparar el escenario en el que se va a desarrollar la economía europea en los próximos
años.
Lejos de querer dogmatizar sobre el intrincado asunto que hemos desarrollado en torno a
los denominados sectores emergentes, a través de estas breves conclusiones solamente
pretendemos apuntar las principales ideas surgidas a lo largo del presente trabajo:
1º.- Las nuevas actividades han de basarse en la venta de productos y la prestación
de servicios que gocen de un mayor valor añadido.
2º.- La utilización del marketing y la publicidad serán factores decisivos para
transmitir la idea de lo que realmente nos diferencia de los demás.
3º.- Como línea de actuación prioritaria estará, de manera ineludible, la resolución
de los problemas de nuestros clientes.
4º.- Dentro del marco que se ha dibujado a todo lo largo y ancho de esta publicación,
las personas están llamadas a interpretar un papel fundamental.
4.1.- Capaces de idear nuevas cosas; el ser creativas.
4.2.- Tener grandes conocimientos y habilidades.
4.3.- Capacidad de resolución de problemas de los clientes.
5º.- La importancia de los recursos humanos.
6º.- El desarrollo del sector servicios por encima de otras actividades.
Todos estos elementos deberán contribuir a que dirijamos nuestro camino hacia una economía
terciarizada y hacia una sociedad más nueva que termine por remover los cimientos
sociales de los países más avanzados, tal y como lo ha anunciado, entre otros líderes
políticos, el Presidente Barack Obama y, en consecuencia, debemos plantearnos, desde
este mismo instante, los auténticos retos para el futuro, mediante:
• La profesionalización de la oferta.
• El salirse del camino marcado, dando prioridad a la innovación.
• El generar confianza entre los consumidores.
• La creación de servicios exportables, más allá del ámbito local.
• La creación de entornos aptos para el desarrollo de la iniciativa privada.
• La planificación y determinación del ámbito de las funciones público-privadas.
Y todo ello, en suma, para que seamos capaces de realizar nuestros sueños a pesar
de la difícil coyuntura socio-económica a la que nos enfrentamos.