A pesar de que, comparado con otros países, España es aún incipiente, el ritmo de crecimiento es espectacular y se enmarca en uno de los países con mayor globalización económica y migración internacional.
Destacamos el carácter permanente en el tiempo de los inmigrantes que deciden instalarse en nuestro país y emprender una vida empresarial, así como su capacidad de desarrollar un proyecto migratorio definido por su cultura, en su mayoría, y de gran creatividad.
En cuanto el tipo de empresa que suelen crear, podemos distinguir dos grupos diferenciados, en primer lugar, las que se crean para satisfacer a un público determinado; en segundo lugar, las que fomentan el fenómeno transnacional.
A la hora de tomar la iniciativa empresarial, también hay que hacer una distinción entre las que suelen valerse de recursos étnicos y las que amplían su visión para satisfacer a una mayor demanda del mercado.
Todo ello enriquece nuestra economía y sobre todo nuestra cultura, fomentando la convivencia igualitaria entre autóctonos e inmigrantes, así alcanzaremos una gran cohesión social, que sea a su vez, estable y duradera.